Es una meditación que cultiva la capacidad de desear el bienestar: primero para uno mismo, luego para personas queridas, luego para personas neutras, luego para personas difíciles, y finalmente para todos los seres.
No se trata de fingir sentimientos que no existen. Se trata de cultivar una disposición, un deseo genuino de que el bienestar sea posible, comenzando desde dentro.