Meditación reconexión con el cuerpo en calma

La respiración es el ancla más accesible que tenemos. Siempre está con nosotros. No requiere equipamiento, no tiene contraindicaciones, no cuesta dinero. Y es, además, uno de los pocos procesos corporales que puede ser tanto automático como voluntario: ocurre sin que pensemos en ello, pero también podemos elegir cómo ocurre.

 

Cuando prestamos atención a la respiración, hacemos dos cosas al mismo tiempo: entrenamos la mente para permanecer en el presente, y activamos el sistema nervioso parasimpático, el responsable de la calma y la recuperación.